» Santa Coloma de Gramenet

En la ciudad de Santa Coloma de Gramanet podríamos decir que tenemos en nuestra raíz un sentido amplio de voluntad de entendimiento, de generosidad y de apertura que consideramos básico para un trabajo firme de convivencia, de defensa de los derechos humanos, de paz y de prevención de conflictos.

Esto no es por una cuestión sobrevenida, sino porque la ciudad se formó rápidamente en el siglo pasado, en la década de los años 50 y 60, a partir de un pequeño núcleo rural y de los inmigrantes procedentes de distintas zonas del estado español. Esta nueva composición de la población colomense construyó toda una ciudad con muy pocos recursos. Los colomenses tuvimos que superar muchos déficits y problemáticas sociales tejiendo lazos de solidaridad y de convivencia entre los vecinos, que son los que nos hemos constituido como vecinos y ciudadanos i aún nos hacen ser “más acogedores, comprensivos y participativos”.

Este sentido solidario fundacional “de nacimiento” no se ha quedado aquí, sino que ha sido una experiencia que ha llegado al corazón, a las manos y a la mente de la mayoría de nuestros conciudadanos. Es una forma de sentir, de hacer y de pensar que creemos que ha sido importante y lo seguirá siendo. Estamos convencidos que será la base potencial para superar los nuevos retos que nos ha dado la globalización en nuestra casa. Nuestra historia local nos da la pauta para entender mejor cómo cada uno de nuestros vecinos, cada uno de nosotros, puede ser promotor y constructor de paz y de convivencia.

Con la llegada de la democracia en nuestra ciudad, como en todos los lugares, en los años 80 y 90 se desarrollaron entidades, movimientos, campañas y acciones de solidaridad activista y comprometida muy notorias con entidades como “El Col·lectiu per la Pau” y otras, alrededor de las cuales se articularon grupos de observadores electorales en distintos países latinoamericanos, la coordinadora “Santa Coloma Solidària”, la firma de acuerdos de hermanamiento con ciudades de Nicaragua, Perú, Cuba y el Sahara Occidental, las campañas contra la guerra i por la paz en el Zaire, Ruanda o en los Balcanes, y especialmente la participación en las acampadas para reclamar el 0,7% del presupuesto municipal para solidaridad. Otra entidad fundamental fue el “Casal del Mestre”, que dentro de un programa de renovación pedagógica llevó a cabo un trabajo local importante que incidía, especialmente, en los niños y jóvenes estudiantes.

En el segundo momento de este proceso, a partir del inicio de la pasada década, se consolidó una política municipal de cooperación que llegó a destinar el 1% de los ingresos propios en coordinación con el “Fons Català de Cooperació al Desenvolupament” y con la participación de las entidades locales en el marco de nuestro Consejo de Cooperación y Solidaridad.

Paralelamente, y de forma progresiva, se puso en marcha un “Plan de sensibilización solidaria y educación por la paz”, con el apoyo de la “Oficina de Cooperació al Desenvolupament” de la Diputación de Barcelona. Este proceso creciente desembocó en la aprobación en el año 2011 de un Plan Director de Cooperación, Solidaridad y Fomento de la Paz que en su línea estratégica 3 propugna “contribuir a la construcción de una sociedad más justa, más solidaria, más igualitaria y más responsable mediante una mejor educación y formación para la solidaridad y la paz, particularmente con los colectivos jóvenes de la ciudad”. En este mismo sentido, este tema se ha incorporado de pleno derecho al Plan de Actuación Municipal (PAM) de los mandatos 2007-2011 y del 2011-2015. Por otra parte, debemos recordar que Santa Coloma cuenta con la figura del Defensor del Ciudadano desde el año 2000 y que ha sido impulsora y sede del “Fòrum de Síndics Locals de Catalunya”.

En Santa Coloma, distintos proyectos y actuaciones avalan una apuesta por la “sensibilización en solidaridad”, que ha ido ganando relevancia progresiva en el seno de la política municipal de cooperación como propuesta para la construcción de una ciudadanía comprometida globalmente y localmente.

Las herramientas centrales para hacerlo han sido la programación anual de las Jornadas por la Paz y la Cooperación (herederas de las anteriores semanas solidarias), la Fiesta de la Cooperación, el Festival de Cinema de Derechos Humanos y los programas estables de cortometrajes y cinema social con el “Cineclub Imatge” y el ciclo de exposiciones “Diari de Viatges”.

Una mención especial merece el proyecto del “Espai Solidari”, un equipamiento municipal que desde el 2001 acoge la llamada “Casa de la Solidaritat i la Pau”, que es una agrupación de distintas entidades locales y que recientemente ha estrenado un nuevo local con más espacio y recursos. Este espacio, cedido mediante convenio, les ofrece salas de reuniones, de actividades y exposición, despachos y almacenes. El otro proyecto ya consolidado, que ha sido un núcleo para la acción de sensibilización, es el del fondo de documentación Joan Gomis sobre solidaridad, cooperación y cultura de paz ubicado en nuestra Biblioteca Central que, con la ampliación de su catálogo de más de 5.000 títulos con una videoteca de películas documentales y de ficción, es una referencia tanto para especialistas y gente interesada como para el público en general.

También tiene el objetivo de llegar a los estudiantes de secundaria a través de la convocatoria anual del “Premio Joan Gomis” para trabajos de investigación de bachillerato que queremos ampliar con otras secciones para estudiantes de primaria. La extensión de este proyecto ha sido la creación posterior de un Fondo Infantil de Solidaridad en la sección para menores de 12 años que ha sido muy bien recibida porque tiene un valor añadido y una personalidad propia que ha dado lugar a la programación contínua de actividades, narraciones de cuentos y realización de talleres: son los “cuentos por la paz”, los “cuentos del mundo” y el “trotamundos”, que es un ciclo especial de espectáculos durante los meses de julio y agosto que ahora llevamos a cabo también en las otras bibliotecas de la ciudad.

Este fondo infantil de solidaridad tiene hasta un personaje que lo representa: “La Paula”, que simboliza una niña inquieta y curiosa que quiere conocer cómo funciona el mundo y cómo podemos mejorarlo. La Paula ha sido representada en un cómic, una exposición, cuentos, figurass, un títere, y hace solo quince días, por petición de los mismos niños y niñas de la biblioteca, se ha transformado también en una simpática “gegantona” que se ha incorporado a la “Colla de Gegants i Capgrossos” de la ciudad y que se ha bautizado y presentado públicamente durante la Fiesta Mayor de Santa Coloma el pasado 31 de agosto.

Otros ámbitos de actuación han sido el trabajo constante de apoyo a la población refugiada saharaui, la adhesión a la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la ciudad, la colaboración con la “Taula Catalana per la Pau a Colòmbia” y, más recientemente, la adhesión a la Carta por la Paz. Otras acciones de interès son la celebración del Día de la Mujer por la Paz, el trabajo de la asociación “Gramanet Imatge Solidària” para la producción de distintas exposiciones sobre Derechos Humanos o la celebración de 2 ediciones del Festival de Circo Solidario CIRCE en colaboración con proyectos en Palestina y Etiopía que seguirá con una “Circescola” en centros educativos también de nuestra ciudad. En último término, por petición de los representantes de las entidades del Consejo de Solidaridad, hemos empezado a hacer talleres antirumores con el apoyo del servicio de Convivencia i la Red de Valores en relación con la prevención de conflictos con la población recién llegada.

En Santa Coloma también hemos recibido a personalidades tan relevantes en el trabajo por la Paz como Pérez Esquivel, Rigoberta Menchú, Fabiola Letelier, Mayor Zaragoza, Sami Naïr, Stephane Hessel, Pepe  Beunza o Ignacio  Ramonet. Destacamos aún dos más, especiales para nosotros: Michel Azcueta, que fue Premio Príncipe de Asturias a la Concordia y ex alcalde de nuestra ciudada hermana de Villa El Salvador, y Samuel Aranda, un joven fotógrafo colomense que ganó el premio World Photopress 2011.

Otro proyecto de referencia es el “Espai per la Pau”, que contó con el apoyo de la “Agència Catalana de Cooperació” y se orienta al trabajo y la implicación de los jóvenes y estudiantes, preferentemente, de acuerdo con los principios que se derivan del Plan Local de Juventud y del “Programa Jóvenes y Cooperación / Jóvenes por la Paz”. La funcionalidad de la sede del “Espai”, a partir de la adecuación de una de las salas principales y del patio interior del Centro Juvenil Mas Fonollar quiere poner al alcance de los jóvenes, así como de los profesionales docentes, interesados en temas de cooperación y solidaridad, entidades, asociaciones y público en general, todo un conjunto de herramientas educativas, participativas y creativas al servicio de la formación y la acción alrededor de la cultura por la paz, la cooperación internacional al desarrollo, la solidaridad y la convivencia fundamentada en el respeto por la diversidad y los derechos humanos. Además, con una programación hecha a medida se quiere potenciar este espacio como un lugar de encuentro, de charla y comunicación para los jóvenes colomenses. Este proyecto también es un espacio de referencia de nuestro “Programa Jóvenes y Cooperación / Jóvenes por la Paz”, que une el conjunto de las actividades que se hacen siguiendo este objetivo en Santa Coloma de Gramanet, especialmente en los centros de secundaria, de forma coordinada con el Plan de dinámica educativa del Servei d’Ensenyament: talleres, debates, proyecciones, y otras actividades con la colaboración de distintas entidades i oenegés especializadas. Este programa tiene algunas actividades más visibles con las visitas anuales de estudiantes de distintos centros que hacemos a los memoriales de los campos de concentración nazis, en colaboración con el ”Amical de Mauthausen” y que también hemos ampliado a otros sectores: representantes de asociaciones de vecinos y de grupos de mujeres. U otras como las actividades y rutas de memoria histórica o las visitas de jóvenes que se hacían a los campos de refugiados saharauis de Tindouf, en Bosnia o en Palestina. La propuesta del “Espai per la Pau” quiere ofrecer actividades, formación, conocimiento en estos aspectos para conseguir una ciudadanía formada, que mantenga la motivación hacia estos temas frente la desidia, y que también sea crítica y transformadora. Un ejemplo de esto es la actual colaboración en cursos y talleres con el “Centre Europa Jove”, la realización de cursos de Teatro Social y Teatro por la Paz para jóvenes y la programación de cursos de filosofía por la Paz que han tenido muy buena acogida.

En nuestras ciudades, pluriculturales, tenemos que saber vincular las dimensiones locales y globales. Buscar las relaciones entre las problemáticas específicas de un colectivo con las situaciones que sufren otros grupos o comunidades del planeta. Para nosotros, el trabajo de defensa de los derechos humanos no solo es cosa de momentos especiales, cimeras internacionales y grandes declaraciones. Se construye cada día y entre todos, en todos los lugares, en cada pueblo y en cada ciudada, en los barrios, en las escaleras de vecinos…

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