Victor Ochen

Uganda

Right to Peace.
African Youth Initiative Network (AYINET).

www.africanyouthinitiative.org

Victor Ochen belongs to the Lango ethnic group in northern Uganda, he lived five years in a refugee camp and he had a childhood marked by conflict in Uganda. Founder in 2005 of the African Youth Initiative Network (AYINET), he has worked for 15 years helping raped girls and mutilated by war children, extending the support to victims forced to commit atrocities during the war. In 2015 he became the first Ugandan and the youngest African person to be candidate to the Nobel Peace Prize, and ambassador to the United Nations for Global Projects. He has won the awards “Mundo Negro a la Fraternidad 2015”, the Regional Winner for Commonwealth Youth Worker Award 2015 and the Pan-Commonwealth Youth Worker Award 2015. Forbes magazine named him as one of the most powerful men due to its influence in Africa.

Victor was born in a country at war. He grew up in the IDP camp of Abia, of the Lira district, an area of ​​northern Uganda that was scene for two decades of conflict between the Lord’s Resistance Army, of Joseph Kony, and the governmental armed forces. He was very hungry and very scary in his childhood and adolescence, but immediately began to mobilize the suffering to articulate initiatives to promote peace.

At just 13 years old, Ochen drove a Peace Club that, in its beginnings, had little success. “They told me I was crazy for talking about something I didn’t know,” he explained in an interview last March. Finally, however, got the support of the Christian leader of his community.

To study, he worked making charcoal, making bricks and cleaning the headquarters of a local radio station, which in the future he would be the presenter. He studied at distance and, in 2005, founded the African Youth Initiative Network (AYINET), an NGO that aims to promote a culture of peace and to address the consequences of the Ugandan conflict that still generates suffering. Today, the activist continues leading this organization, and is also adviser to the UN on issues of domestic violence, refugees and child protection.

» Related Activities

(Activities only in Catalan)

» Entrevista

> Com ha sido el proceso para que una pequeña ONG local como AYINET se haya convertido en una referencia internacional?

AYINET trabaja desde el año 2008, pero en los últimos tiempos algunas organizaciones internacionales lo han analizado con más detenimiento. Se ha podido comprobar cómo hemos sido capaces de dar apoyo a las víctimas de la guerra y a las personas discapacitadas, para quien hemos procurado tratamiento médico, y como hemos organizado programas e iniciativas de paz a la zona. Se ha visto también que seguimos muy de cerca las víctimas de Barlonyo (el pueblo dónde el LRA masacró a más de 300 personas el 21 de febrero del 2004), y que intentamos hacer llegar su voz al mundo. En 2010 impulsamos un partido de fútbol en el que participaron el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. El objetivo era crear conciencia sobre el destino de las numerosas víctimas de conflictos armados, no solo en Uganda, sino también en otros países. Este evento hizo que AYINET llamara la atención de todo el mundo y que este interés se focalizara, aunque fuera solo por un momento, en la capital del país, Kamapala.

> Qué puede aprender la gente joven de tu experiencia en la lucha para promover la paz?

Lo primero que es necesario es que sean conscientes que los problemas existen y que el resentimiento nunca los podrá solucionar. Aunque yo sienta dolor, no debería trasladarlo hacia los otros ni convertirme en una especie de “dolor humano”. La juventud debería saber que no crecí lejos de mi casa.

La primera vez que viajé a Kampala fue en 2003. Tuve mi primer par de zapatos cuando estudiaba segundo curso de secundaria; había trabajado como reparador de calzado para ahorrar dinero y comprarlos. Mi padre nunca tuvo ni un trabajo estable ni una nómina, y tuve que aprender a cocer ladrillos. De todo esto, lo más importante fue la disciplina que mantuve con mis padres y la gente mayor. Lo que he conseguido no es debido a mi nivel académico, sino al modo de vida que tuve que vivir.

> La población ugandesa continúa sufriendo las consecuencias del conflicto.

La mayoría de personas se han visto afectadas por la guerra, tanto físicamente como psicológicamente. Hay muchos asuntos pendientes. Por este motivo el gobierno empezó un programa para la reparación y la rehabilitación de las víctimas. Ahora, AYINET está sugiriendo al ejecutivo que de apoyo a una plataforma que permita que la voz de la gente pueda ser escuchada por la comunidad internacional.


* Fragmentos de la entrevista publicada en la revista Mundo Negro (www.mundonegro.es) el 4 de febrero del 2016.