Czarina Musni

Filipinas

Derechos civiles y políticos. Derechos ambientales.
Derechos de los pueblos indígenas.
National Union of Peoples’ Lawyers (NUPL)
Union of Peoples’ Lawyers in Mindanao (UPLM)

www.nupl.net

Musni es originaria de la isla de Mindanao, donde ejerce de abogada y de defensora de derechos humanos. En su país, su trabajo y su activismo son etiquetados como actos terroristas:

“Cuando defiendes a los pueblos indígenas, a los agricultores, cuando pides el fin del conflicto armado, cuando pides conversaciones de paz, cuando se piden responsabilidades, cuando se piden derechos básicos, se te etiqueta como miembro de una organización que el Estado califica de grupo terrorista a través del proceso del etiquetado rojo”. Musni ha sido etiquetada más de una vez y sabe que su vida corre peligro.


La abogada y activista centra su trabajo en la defensa de las personas más vulnerabilizadas: acompaña a las comunidades indígenas locales en la defensa de sus tierras frente a las empresas que se dedican a industrias extractivas. Sus defensas se contraponen siempre a los grandes intereses de las empresas y del gobierno.

Forma parte de la organización National Union of Peoples ‘Lawyers (NUPL), y es secretaria general de la organización afiliada en Mindanao Union Peoples’ Lawyers in Mindanao (UPLM). 

Ambas entidades prestan servicios legales gratuitos a las víctimas de violaciones de derechos humanos. Musni también forma parte de Karapatan, una alianza nacional que trabaja para la promoción y la protección de los derechos a los sectores marginados y oprimidos de la sociedad filipina. Según el informe del Consejo de Derechos Humanos 2020 sobre Filipinas, en el país hay enormes barreras para acceder a la justicia. Por ello, la tarea de NUPL es esencial sobre todo para las minorías y los grupos marginados. Por su trabajo como abogada defensora y su implicación con la comunidad indígena, ha recibido amenazas, persecuciones y acoso, y se ha situado entre los fuegos cruzados del ejército, de la policía y de asesinos a sueldo. A raíz de esta situación, tuvo que irse del país.

En septiembre de 2020 recibió 3 meses de protección internacional en los Países Bajos, a través de la organización Justice and Peace, pero el regreso a Filipinas a finales de diciembre no fue posible debido a la situación de alto riesgo en la que aún se encuentran las personas defensoras de derechos humanos en Filipinas, especialmente abogados y abogadas.

» Entrevista

> Una resolución del Consejo de derechos humanos de la ONU solicita al Alto Comisionado para los Derechos Humanos que proporcione un informe detallado sobre la situación de los derechos humanos en Filipinas. ¿Qué debería figurar en este informe?

Acogemos con satisfacción la resolución de las Naciones Unidas para investigar los asesinatos desenfrenados y numerosos en Filipinas, así como los incidentes de matanzas extrajudiciales de activistas, líderes de campesinos y pueblos indígenas y defensores de los derechos humanos.

Esto mostraría al mundo cómo el régimen utiliza la fuerza, el poder y la influencia sucia para silenciar a sus detractores. Es crucial poner en contexto la situación política y económica antes y durante la administración de Duterte para entender lo que realmente está pasando. Respecto a la Guerra contra las Drogas debemos ser conscientes de que las víctimas son los vendedores ambulantes, los que venden paquetes de drogas en pequeñas cantidades y que provienen de los “más pobres de los pobres”. Los señores de la droga, los proveedores y los financieros nunca son atrapados. Por lo tanto, de facto es una guerra contra los pobres filipinos.

El informe también debería dejar claro por qué hay activistas y por qué luchan. Por ejemplo, ¿por qué los campesinos y los pueblos indígenas marchan en la calle y hacen una concentración ante las agencias gubernamentales y las empresas privadas? ¿Por qué los campesinos son privados de sus tierras por parte de las empresas agrarias multinacionales? ¿Por qué los pueblos indígenas sólo quieren ejercer su derecho a la autodeterminación en sus dominios ancestrales y protegerlos de las agresiones al desarrollo como la minería, las presas, el ecoturismo y las plantaciones corporativas? ¿Por qué se reúnen los trabajadores para obtener un aumento salarial global y unas condiciones laborales humanas?

> Su activismo está en muchísimos flancos

Es imposible que no esté en todos lados teniendo en cuenta el contexto. Creo que los pueblos indígenas deberían ser respetados por el ejercicio de su derecho a la autodeterminación, que no sean asesinados si dicen que no a un proyecto minero; que los pobres de las ciudades reciban un refugio adecuado y que los jóvenes reciban una vivienda asequible y una educación de calidad. Si realmente queremos proteger el medio ambiente, tenemos que defender a las personas que defienden las montañas, ¿no?

> Os atacan directamente, a las abogadas

Sí. Y tenemos las cifras. En un informe que realizamos el pasado 23 de abril para presentar al Tribunal Supremo de Filipinas sobre ataques contra abogados, fiscales y jueces registramos menos 176 ataques prima facie relacionados con la profesión o el trabajo contra abogados y jueces sólo entre enero de 2011 y hasta el 22 de abril de 2021. En este periodo hubo al menos 73 asesinatos y 104 incidentes relacionados con otras formas de ataque, con 145 abogados, fiscales y jueces. También observamos que el 91% de los ataques de denuncia fueron contra nuestra organización (NUPL). El número más alto de ataques se registró en 2019, con al menos 39 incidentes.

 

> Y continúas con el trabajo a pesar de los riesgos y las amenazas

Sí, pero porque creo que vale la pena, que algo bueno llevará, no sólo para mí, sino para las comunidades a las que sirvo, para el pueblo filipino, para el mundo. Quiero vivir muchos años, pero si me matan a causa de lo que hago, tal vez este es mi destino. Quiero que mi trabajo siga influenciando a más personas para que hagan trabajos en pro de los derechos humanos o para que ayuden a otros abogados cuando estén en riesgo.

Como abogados, nos enfrentamos a constantes amenazas y denuncias por los casos de derechos humanos que tratamos. Debido a sus demandas, nuestros clientes son etiquetados como “terroristas”, como “comunistas” o como “enemigos del Estado”. Y nosotros también, sus abogados. Pero tomamos estas marcas como insignias de valor, ya que estamos con y para las masas filipinas que piden justicia e igualdad. No nos intimida. No cejaremos. Saldremos y defenderemos nuestros clientes. Incluso si lo tenemos que hacer hasta la muerte.

> ¿Cómo afecta al trabajo de jueces, fiscales y abogados esta total vigilancia del gobierno?

Nos hacen campañas de difamación, vigilancia, acoso y, peor aún, asesinan a nuestros colegas. En nuestras audiencias, observamos a personas sospechosas haciendo fotos y notas y mirándonos atentamente. En cuanto a los jueces y fiscales, también tienen la sensación de ser ‘vigilados’ sobre cómo gestionan nuestros casos, lo que afecta muchísimo la manera de hacer su trabajo. Hace poco perdimos a un compañero, Benjamin Ramon, tenía 56 años y era padre de tres hijos. Su hija se ha convertido recientemente en abogada y se ha comprometido a continuar con el legado de su padre y defender a los pobres y a los oprimidos. Saber que Ben Ramon fue asesinado por hacer su trabajo nos provoca alarma y preocupación. Pero su muerte también ilumina nuestras brújulas morales a la hora de decidir qué batallas debemos entregar. Y decidimos entregar estas batallas contra la opresión, la represión y la injusticia.

> Tu profesión es tu activismo y tu vida

Sin duda. El juramento que hicimos como abogados es defender la justicia, defender la igualdad. En la Facultad de Derecho nos enseñaron que con ello no vamos a ganar dinero, que no es negocio, que no tiene ánimo de lucro. La ley nos llama a servir para la igualdad, para la justicia y todos estos ideales en una sociedad pacífica. Y creo que no son solo ideales, no solo principios, sino que desde un punto de vista moral y espiritual intentamos convocar los abogados para que se unan a nuestras filas, defiendan la profesión, defiendan la gente, porque ésta es la esencia de nuestro trabajo y de la vida.