Pedro Pantoja

México

Derechos de las personas migrantes.
Casa del Migrante de Saltillo.

Sacerdote mexicano defensor de los derechos de los migrantes, miembro de la Casa del Migrante, popularmente conocida como Belén, posada del migrante. Fundada en el año 2000 y situada en Saltillo, a 400 km de la frontera con Texas, este albergue ha acogido más de 50.000 migrantes. Ofrece no solo un techo a los migrantes, sino que dispone de servicio sanitario, jurídico, atención psicológica y atención humanitaria. Representa un refugio ante los abusos y los secuestros que sufren los migrantes en tránsito hacia los Estados Unidos.

De la misma forma, el padre Pantoja denuncia activamente la implicación de las autoridades en el negocio del secuestro de inmigrantes. La Casa del Migrante, juntamente con Humanidad Sin Fronteras y Frontera con Justicia elaboran informes anuales sobre la situación de los migrantes en tránsito. Además, el padre Pantoja y las organizaciones que integran el Foro de Migraciones reportan cada caso de secuestro a la Red del Registro Nacional de Agresiones a Migrantes. Sus denuncias han llegado hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Washington, donde ha expresado públicamente los riesgos que sufren los migrantes centroamericanos en México y ha denunciado la actuación de las autoridades mexicanas.

El padre Pantoja sufre constantes amenazas de muerte y la Casa del Migrante es constantemente atacada por Los Zetas, la organización criminal más violenta que opera en México.

Por otra parte, ha recibido distintos premios entre los que destacan el Premio Internacional de Derechos Humanos Letelier-Moffitt del Institute for Policy Studies en Washington o, más recientemente, en febrero del año 2015, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) le entregó el Premio por la Igualdad y la No Discriminación 2014.

En el año 2016 la Casa del Migrante, en la que trabaja el padre Pantoja, firmó un acuerdo con la ACNUR para acoger personas refugiadas que buscan un nuevo futuro en México.

» Entrevista

> Qué le llevó a dedicar su vida a la defensa de los derechos de las personas migrantes?

Las condiciones de pobreza y supervivencia que viví en mi entorno familiar, la formación social del seminario de los jesuítas y, especialmente, las experiencias vividas como inmigrantes y como trabajador. He trabajado como obrero metalúrgico en México, como chofer de trailers de carbón en los Estados Unidos y como inmigrante “temporalero”, explotado, en la Valle de la Muerte de California recogiendo uvas. Allí conocí el gran líder César Chávez y participé en la lucha social que impulsó. Todas esas experiencias, juntamente con el dolor de la migración forzada que empezó a cruzar Saltillo, es lo que me la llevado a dedicarme a la defensa de los derechos de los migrantes.

> Qué representa Belén, posada del migrante, para los migrantes?

Belén, Posada del Migrante, representa el oasis y el último reducto de protección, vida, animación y reencuentro con su supervivencia y su dignidad de migrantes golpeados y violados en México. Cada día se trabaja para que los migrantes hagan el proceso de la victimización a la subjetividad social. El migrante llega como víctima y tiene que salir con la conciencia y la dinámica de convertirse en sujeto social, histórico, emergente. Belén constituye el conjunto de todos los frentes de la migración: político, cultural, antropológico, social, jurídico, psicológico, salud mental, procesos regulatorios, religioso.

> Cómo funciona el negocio del secuestro de migrantes en México?

El secuestro es el mecanismo que genera más beneficios al crimen organizado, que ha conseguido poner a todos los actores de la violencia en contra de los migrantes: bandas criminales, maras, polleros, delincuencia común, halcones. El secuestro se ejecuta de forma violenta en todo el territorio mexicano (en los trenes, caminos, selva, ciudad, dentro y fuera de las casas de los migrantes).

Disponen de sus centros de cautividad llamados “Casas de Seguridad”, lugar dónde consiguen mediante tortura la comunicación con los familiares de las víctimas para establecer el coste de la extorsión, que va desde 1.000 hasta 6.000 dólares. Hay empresas (Electra, Western Union) que se utilizan para las transferencias y lavado de dinero en estas acciones. Solo en el primer semestre de 2009 los beneficios obtenidos del secuestro ascendieron hasta los 25 millones de dólares.

> Qué petición haría a las autoridades mexicanas y de los Estados Unidos para mejorar la situación de los migrantes en tránsito?

Es necesaria una reforma estructural de la política migratoria que no sea restrictiva ni punitiva y que esté basada en un enfoque más humano. El fenómeno migratorio se tiene que ver con una verdadera crisis humanitaria y de justicia social, atrapada por la violencia y la pobreza extrema. La reivindicación histórica del derecho a migrar, el derecho a una migración sin violencia. Toda migración hay que verla como un beneficio para los países receptores y tienen que respetar todos los instrumentos universales de derechos humanos para la dignidad del migrante.

> A pesar de las amenazas, qué te impulsa cada día a seguir adelante con la lucha por la defensa de los derechos de los migrantes?

Ser parte, como defensor y como compañero de lucha, de los riesgos, las amenazas y la violencia contra los migrantes es convertirnos en actores de una nueva historia social. Es un privilegio y un oficio de lucha y transformación social inaplazable, es colaborar con la liberación y la dignificación de muchas víctimas. Es ejercer y vivir la fidelidad al Evangelio de la justicia, del amor activo y comprometido.