Reynaldo Domínguez

Honduras

Defensa del medioambiente.
Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa (CMDBCP)

Forma parte del Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa (CMDBCP), del cual ocho miembros están encarcelados por defender el agua y el medioambiente en contra de las mineras. Domínguez nació y creció en la comunidad de Guapinol, que se ha rebelado contra la concesión de una mina de óxido de hierro en el Parque Nacional Montaña de botaderos Carlos Escaleras. “Este proyecto extractivista ha venido a sacarnos la paz”, comenta.

Desde 1987 está implicado en la lucha por la defensa del territorio. Comenzó a hacer trabajo social con indígenas y campesinos sobre todo en Guapinol. Cuando empieza a ver que el agua de los ríos de la zona empieza a estar en peligro su activismo acentúa: “el agua es como la madre que nos alimenta. Cuando nos lo ensucian es como si nos estuvieran tocando nuestra madre”.

El año 2018 la vida de Domínguez y de los habitantes de Guapinol dio un giro inesperado: la empresa Inversiones Los Pinares comenzó a construir una carretera para acceder a la montaña de botaderos. A consecuencia de las obras, el agua del río Guapinol sedimentó y la comunidad no la pudo utilizar durante siete meses. El agua era barro.

Domínguez es el presidente de la Junta del Agua de Guapinol y forma parte del Comité Municipal para la Defensa de los Bienes Comunes y Públicos (CMDBCP). Hace 34 años que impulsa proyectos de desarrollo comunitario a través de los que se han creado pequeñas empresas locales: “por eso nos duele tanto que el gobierno, que no ha hecho nada por el desarrollo comunitario de la región, nos venga con este proyecto y nos moleste de esta manera. Está bien que el gobierno no nos dé, pero que al menos no nos quite la paz y que no nos quite un derecho elemental como es el agua “.

» Entrevista

> ¿Qué pasaría si comenzara a funcionar la mina?

Si el proyecto empezara, deberíamos irnos. Pasaría como con la mina San Martín, en la región de la Valle de Siria, por ejemplo, que operó entre 2000 a 2009 y producía altos niveles de cianuro, arsénico y mercurio, afectando las comunidades vecinas. El proyecto afectará también al río que pasa por la comunidad que ya estuvo sedimentado durante siete meses y se contaminaría el agua.

De hecho, ya hay seis solicitudes de empresas explotadoras en la zona protegida que podrían destruir el municipio y contaminar las 35 fuentes de agua que nacen en el parque. Vivimos con miedo cada día mirando desde lejos la obra en construcción.

> ¿Cuándo comenzó la represión?

En agosto de 2018 nos plantamos para bloquear la carretera que se estaba construyendo y que provocó la sedimentación del agua. Establecimos el “campamento de Guapinol” para protestar pacíficamente contra la concesión y explotación minera de la zona núcleo del área protegida donde se encuentran las fuentes de agua de las que depende nuestra supervivencia. Fuimos allí dos meses y nos desalojaron.

Se presentaron cargos contra ocho activistas que se encuentran en prisión preventiva desde el mes de septiembre de 2019 y que son miembros del CMDBCP. Pero el código penal hondureño no prevé prisión preventiva para los delitos de los que se acusa a los ocho compañeros y por tanto denunciamos que ha habido una “clara violación del debido proceso”.

La lucha está criminalizando la población. Ya tenemos 32 habitantes acusados ​​de ocho delitos como asociación ilícita por oponerse a la instalación de la empresa. Tenemos todavía a ocho defensores presos.

 > ¿Cómo acabar con la connivencia entre empresa y gobierno?

Es una de las cosas más evidentes y la más difícil de erradicar. Me gustaría que se unieran todas las luchas en contra de la minería en nuestro territorio para acabar con el extractivismo en nuestras comunidades y con el que se ha instalado en las mismas instancias de gobierno.

El Día Internacional de la Madre Tierra hicimos una concentración pacífica ante las instalaciones de Inversiones Los Pinares exigiendo que el Estado proteja las fuentes de agua.

> ¿Cuáles son sus exigencias?

Exigimos nuestro derecho a un agua limpia, el fin de la minería y la liberación de los defensores detenidos que aún están en prisión preventiva desde hace más de quince meses.

Guapinol es una comunidad con un desarrollo extraordinario gracias a la misma comunidad. Yo no quiero ser desplazado aquí, por eso luchamos. Aquí somos felices. Trabajadores, productores de nuestra propia alimentación. La lucha va más allá de la defensa de la vida, se trata de dejar a nuestros hijos y a nuestros nietos un entorno donde puedan ser felices y un ambiente sano.