Sunitha Krishnan

India

Activismo contra la violencia sexual y el tráfico de personas con fines de explotación sexual
Prajwala

Es una voz de referencia en la lucha contra la prostitución forzosa i el tráfico de seres humanos con finalidades de explotación sexual en la India. Es originaria de Kerala, pero trabaja desde hace más de dos décadas en Hyderabad, la capital del Estado de Andra Pradesh. Allí fundó, en 1996 y junto con el misionero católico Jose Vetticatil, una organización que ha impactado positivamente en las vidas de miles de niños, adolescentes y mujeres: Prajwala.

Desde sus inicios, Prajwala ha conseguido sacar de situaciones de explotación sexual y prostitución forzosa a unas 21.000 personas. Unas 18.500 se han recuperado y han podido reconducir sus vidas. Además, se calcula que la labor de Prajwala ha evitado que aproximadamente 10.100 niñas y niños cayeran en situaciones de prostitución, y ha sensibilizado a millones de personas sobre los riesgos que genera el tráfico de seres humanos con finalidades de explotación.

El compromiso de Sunitha Krishnan con los derechos humanos tiene un largo recorrido. A los ocho años empezó enseñando danza a niños con discapacidad psíquica, y después siguió con iniciativas educativas y campañas de alfabetización para las comunidades más empobrecidas.

A los quince años sufrió una violación colectiva, lo que cambió su vida para siempre. No fue solo la agresión sino todo lo que vino después: la culpabilización, la estigmatización, el aislamiento. El rechazo que sufrió, arraigado en una estructura social profundamente machista y patriarcal, generó en Krishnan una enorme rabia. Una rabia que ha conseguido canalizar hacia un objetivo claro: la liberación y recuperación de mujeres, adolescentes y niñas que viven en situaciones asimilables a la esclavitud sexual.

Hoy en día Krishnan es trabajadora social y profesional de la salud mental. No solo desarrolla acciones sobre el terreno, sino que también ha escrito ampliamente sobre intervenciones psicosociales para víctimas del tráfico con finalidades de explotación sexual. Su tarea ha sido reconocida con numerosos premios, pero la ha situado también en el punto de mira de redes de crimen organizado, traficantes y personas que se enriquecen con la prostitución forzosa. La activista es objeto de acosos y amenazas constantemente, y se ha visto asaltada más de 17 veces. Estas agresiones le han provocado, entre otros, problemas de espalda y sordera en el oído derecho. Las instalaciones y los vehículos de Prajwala también han sido objeto de vandalismo e intimidaciones.

» Entrevista

> ¿Qué significa Prajwala?

Es una “llama eterna”, y su significado es el de una revolución social que no morirá jamás.

> Desde la fundación de Prajwala, ¿cómo ha evolucionado la prostitución forzosa y el tráfico con finalidades de explotación sexual en la India?

En primer lugar, se ha trasladado de los “barrios rojos” a apartamentos, hoteles, complejos turísticos, salones de belleza, etc. Asimismo, con las nuevas tecnologías, también ha llegado al mundo digital. Todo ello hace que la cuestión sea más difícil de abordar. En segundo lugar, la edad de las víctimas se ha ido reduciendo progresivamente. Y, por último, este tipo de explotación sexual antes estaba muy focalizada en la captación de personas pobres y marginadas; pero ahora, con las nuevas tecnologías y las redes sociales, ni siquiera la clase media escapa de ella.

> Es fácil pensar que la mayoría de niñas y mujeres víctimas del tráfico vienen de contextos socioeconómicos empobrecidos. ¿Tu experiencia lo confirma?

No. Cualquier tipo de vulnerabilidad, incluso la emocional, puede acabar convirtiéndose en una situación de este tipo.

> Prajwala lleva a cabo una sólida labor de prevención.

Contamos con grupos de vigilancia comunitaria, que identifican a las víctimas en potencia y evitan que caigan en situaciones de tráfico.

También trabajamos con la policía, en una estrategia de colaboración que se centra en las estaciones de tren y autobuses, e intenta evitar que las posibles víctimas (criaturas, niñas y mujeres que huyen) sean atrapadas. Además, trabajamos con chicos y hombres, con una estrategia para reducir la demanda.

> Las supervivientes juegan un papel muy importante en la tarea de Prajwala.

Solo con su colaboración es posible cualquier cambio duradero. No podremos poner fin al tráfico con finalidad de explotación sexual sin la participación de las supervivientes.

> ¿Crees que las autoridades están actuando con suficientes recursos y voluntad para poner fin a esta forma de esclavitud?

Se están realizando esfuerzos, pero son insuficientes. Solo podremos acabar con esta crisis global si se aborda como una guerra.

> Afirmas que la sociedad civil es tu mayor reto.

Las actitudes y las percepciones que la sociedad tiene de las víctimas hacen que la reintegración sea muy difícil; es por eso que lo considero el mayor reto.

> Has recibido varios premios. ¿Hay algún reconocimiento que sea especialmente significativo para ti?

Las sonrisas de las niñas y las mujeres a las que sirvo es el único premio que anhelo. Y ese lo tengo cada día de mi vida.